¿SABES QUIÉN ERES?


De vez en cuando aparece un meme o un post recordándote que no te define tu edad, ni tu ropa, ni tu trabajo, ni tu peso, ni tu enfermedad, ni tu coche, ni siquiera tus certezas. 

Y es verdad. En un instante tu vida puede cambiar. De ser pobre a que te toque la lotería. De estar sana/o a tener un accidente con secuelas físicas. De tener un puestazo que te aporta dinero, posición social y prestigio, a quedarte en el paro y perder todo eso. De ser una persona sociable y dicharachera a sufrir una experiencia traumática y hundirte anímicamente sin recordar siquiera, como eras antes de ello. La vida es muy puñetera. 

También vas cumpliendo años y tus ideas cambian, adquieres aprendizajes, te replanteas creencias, conoces otras circunstancias y otras vidas y, cuando miras atrás, recuerdas lo equivocada/o que estabas sobre ciertos temas o la contundencia con la que defendías ideas que ahora te horrorizan.

Si lo que te define, si lo que tú eres, no son tus circunstancias y ni siquiera lo son tus ideas, ¿qué carajo te define? Porque esos memes están muy bien, pero les falta la segunda parte: Lo que te define es.../ Tú eres tu...

¿Sabrías decir ahora mismo qué te define como persona? ¿Qué es lo que te hace ser quien tú eres, eso que seguirá ahí, inamovible, aunque cambien las circunstancias? 

Si has contestado que sí y has podido nombrar lo que te define, enhorabuena.

Si te has quedado en blanco, bloqueada/o o titubeando, tranquila/o porque es lo que le pasa a la mayoría. ¡Por eso nunca se publica la segunda parte del meme! Casi nadie la sabe. 

¡Claro que te lo voy a decir! Pero antes quiero señalar algo importante para que veas hasta dónde este desconocimiento se convierte en un problema de los gordos. 

El problema es en principio, contigo. Si tú no sabes quién eres, no puedes saber si lo que eres te gusta o no te gusta. ¿Y si hay una parte de ti, uno de los elementos que te definen, que daña a las demás personas e incluso a ti misma/o? También que si tú no conoces tu propio valor, lo que te hace ser quien eres y por qué eres una persona admirable y merecedora, ¿cómo vas a remarcar tu valor ante las/os demás? ¿Cómo te aseguras de que las demás están valorando todo eso que tú eres y lo afortunadas que son de que lo compartas con ellas? ¿Cómo puedes saber si el trato que recibes es el que mereces? ¿Y en qué basas tu autoestima? 

Vale... Que todo eso ya es motivo suficiente para preguntarte qué te define y, aún así, hay otro motivo más.

Ahora piensa que si tú, que te conoces de toda la vida, que eres la persona con la que más tiempo pasas y que eres la única que ha escuchado hasta tu último pensamiento, no sabes quién eres, ¿cómo crees que serás capaz de saber quiénes son las/os demás? Ya me dirás si no es importante saber a quién es mejor tener lejos, con quién merece la pena involucrarse, a quién puedes confiar tu intimidad y quién mejorará o empeorará tu vida. Dime cómo distingues la fachada, el ego, de lo real que hay detrás. 

Hagamos un pequeño ejercicio:

Elige a las dos o tres personas más importantes de tu vida y quítales todo lo que hemos dicho al principio del artículo que no las define. Quítales su profesión, sus posesiones materiales , su aspecto físico, sus conocimientos académicos y su ideología. ¿Qué queda de ellas? ¿Qué sigue estando ahí que puedes nombrar? 

Voy a empezar una lista que puedes seguir ampliando, con elementos que sí definen a las personas. Podríamos decir que nos definen si los mostramos de manera más o menos constante ante diferentes circunstancias y que, de cambiar, lo harían a lo largo de muuucho tiempo gracias a la acumulación de experiencias que llegan a modificar nuestra visión del mundo y nuestro lugar en él. 

Ten en cuenta que por cada ejemplo existe el contrario y que se trata saber tu tendencia a estar más cerca de uno que del otro. 

Te define:

Tu nobleza
Tu honestidad
Tú compromiso con tus objetivos
Tu entusiasmo
Tu humildad
Tu creatividad
Tu capacidad de escucha
Tu generosidad
Tu coraje
Tu capacidad de análisis
Tu sentido de la justicia
Tu resiliencia
Tu ingenio
Tu sentido del humor
...

Elige los elementos que identificas en ti como constantes. Después amplía la lista con más elementos que conoces de ti misma/o. 

Tú eres el conjunto total de esos elementos. Un conjunto particular y único que determina el efecto que generas en tu propia vida, en la vida de las personas con las que te relaciones y en la sociedad entera. 

Ahora juega a detectives. Intenta deducir cuáles de estos elementos están detrás de la actitud, las palabras y los actos de quienes conoces. Aprende a mirar a la gente detrás de sus palabras hasta que llegue un momento en el que el aspecto físico, las posesiones o la profesión, no sean para ti una información relevante capaz de deslumbrante o generarte rechazo. Tal vez lo que descubras te llegue a sorprender. 

¿Ya sabes quién eres?